miércoles, 10 de septiembre de 2008

MAMA

Tú me diste la vida,
nueve meses en tu vientre viví.
Por mí has llorado, sufrido y,
consumido tu vida.
Trabajando sin cesar
para darme lo mejor.
Te he dado alegrias pero,
también un gran disgusto.
Aunque lo has aceptado,
te partí el corazón,
aquella noche,
aquella noche inolvidable, en la que,
lleno de rabia y amargura,
te desvelé mi gran secreto y,
con lagrimas en los ojos
te confesé que era Gay.
Ahora soy feliz
y mis alegrias comparto contigo.
Gracias Mamá por estar ahí
compartir mi felicidad
y quererme como soy.


1 comentario:

indeseada dijo...

Hola poeta,

Qué gran verdad dices en este poema, que la mayoría de las madres hacen todo y más por sus hijos o eso es lo que queremos pensar porque hay algunas que mejor no hablar, yo desde luego pienso que la mía lo da todo, como tu dices sin recibir nada, muchas veces creo que es a la persona que más quiero en este mundo, es decir que estoy de acuerdo contigo.
Por otra parte, es normal que tu madre cuanto menos se sorprendiera y le costara aceptar la noticia aunque lo hiciera, pero espero que dentro de unos años cuando alguno de nosotros, dado el caso se encuentre en una situación similar, ni tan si quiera nos sorprendamos y lo aceptemos con normalidad.
Un besito.