Hace más de dos años y medio que perdí a mi padre.
Fue de golpe, sin avisar. Miento, sí que nos avisó. Nos lo dijo sin decírnoslo, igual el no se lo creía o no quería verlo, pero yo sabía que el momento de su partida estaba cerca, muy cerca.
Unos días antes de morir nos dijo, a mi hermana y a mí, que veía gente entrar y salir de casa, que no paraban e incluso le llegaron a decir que una semana estaría todo arreglado. Mi hermana y yo nos miramos incrédulos. No había nadie en casa y no venía nadie, sólo los veía él.
En ese momento no le prestamos más atención al tema pero, al día siguiente, tomando café con mi novio, sin saber muy bien por que, me salieron esta frase, no recuerdo si fueron estas mismas palabras, pero si que fue este el mensaje que salió de mi boca en ese momento "mi padre esta mal, se muere y no pasaran muchos días". No tengo muy claro por que lo dije, no recuerdo ni haberlo pensado antes de ese momento, pero estaba convencido de lo que decía.
No me equivoqué, esa conversación la tuve el lunes y el sábado por la mañana mi padre moría. El tenía razón, no estaba loco, veía gente en casa, eran los que venían a buscarlo para acompañarlo en su último viaje.
Después de tanto tiempo, después de haber llorado mucho su perdida, pensaba que lo había superado. Sí, claro que le echo de menos y que me acuerdo mucho de él pero acepto la muerte como parte de la vida, para mí no es un adiós definitivo, sino un hasta luego, hasta que me llegue a mí la hora y nos volvamos a encontrar, como seres desencarnados o como personas en otra vida.
Pero hoy, 10 de noviembre de 2010, arreglando mi "altar" donde tengo, entre otros, el recordatorio de mi padre, y al colocarlo se me llenaron los ojos de lagrimas. Me entraron una ganas de llorar como hacia tiempo que no tenía, una pena inmensa me llenó el pecho. Era como volver a vivir la perdida de mi padre.
No entendí ese dolor, después de tanto tiempo. He pasado la tarde fatal, con ganas de llorar toda la tarde, incluso me he tenido que ir a la sala de dentro, y a solas, sin que nadie me pudiese ver he llorado como un niño, con un dolor increíble.
No se que me pasa, al llegar a casa sigo igual e incluso vuelvo a llorar al meterme en la cama.
Los días pasan y yo sigo triste, como deprimido. He vuelto a sentir la perdida de mi padre.
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